Es la nueva producción de Erika Ewel donde explora una vez más el arte textil, construyendo cartografías interiores en cada puntada. Todas son obras realizadas con arte textil, es decir usando diferentes calidades de telas, teñidas, oxidadas, rasgadas, pintadas, cocidas a mano y a máquina y en algunos casos combinando con collage de papel. Son obras que reflejan la fragilidad de la materia y transmiten sensibilidad.
Erika Ewel es de la primera generación de artistas contemporáneos bolivianos, antes de ellas/ellos, el arte contemporáneo como lenguaje se había hecho presente solo como un fenómeno aislado en manos de Valcárcel, Mateo, Ugalde, Garavito y Heckl.
En el trabajo pictórico de Erika Ewel, siempre se ha hecho presente un complejo intersticio entre la abstracción, la figuración, la monocromía y en su mayoría, los colores quebrados.
La muestra LA LINEA DEL HILO de la producción 2018-2019 de Ewel, se deslinda de la materia pictórica tradicional y encuentra la forma de proyectarse esencialmente a través del collage, un collage que utiliza textiles de colores y texturas directamente relacionadas con su proceso pictórico, pero que inevitablemente, representa una discordia en la forma en la que se relaciona el collage, con la pintura de caballete.
En ese sentido, la producción reciente de Ewel representa una provocación a la pintura y abre la discusión hasta el día de hoy incierta, sobre el sentido, lugar y materialidad de la pintura contemporánea boliviana.














