Desde el 2009 los dibujos de Douglas Rodrigo Rada han empezado a presionar su propia bidimensional y poco a poco han conseguido conjugarse con materiales rara vez relacionados con el dibujo, pero de la más ensimismada cotidianidad del artista.
Las obras de LINEA ETERNA, sin dejar la continuidad de los últimos 15 años del trabajo de Rada, presenta una veintena de objetos intervenidos con líneas y puntos, hasta este lugar en el que a veces son una escultura, un dibujo tridimensional o simplemente un objeto sugerente proyectado como obra de arte.






