Un cubo blanco que posibilita ser habitado desde dentro, para observar 5 perspectivas inmersivas de una misma coreografía. Un diálogo entre danza y audiovisual.
Este espacio es un acontecer vibrátil y envolvente, que invita a dejarse atravesar por deseos que no son los nuestros, deseos de lo que hay en el espacio entre dos cuerpos en tensión, una serie de pulsiones en transformación constante, pulsiones y repulsiones magnéticas. De polaridades cambiantes, que se, atraen, repelen, se aman, se juntan, se mueven bajo la atracción del otro y por campos de fuerza intentan acercarse.
Dirección y edición: Julián Pablo Terrazas
Producción: Camila Vargas
Coreografía: Elena Filomeno y Juanqui Arévalo
Música: Sigur Claros
Voz: Capelu






