Sara María Cabrera (Santa Cruz de la Sierra), artista boliviana cuya práctica pictórica estuvo profundamente vinculada a la observación sensible de su entorno cotidiano. Paisajes, animales, espacios domésticos y escenas cercanas aparecen en su obra como registros de una relación afectiva con el mundo.
Su pintura se caracteriza por una mirada atenta a aquello que muchas veces pasa desapercibido. Más que representar lugares, objetos o momentos específicos, sus obras construyen vínculos con lo observado y encuentran belleza en la rutina, la naturaleza y los pequeños gestos de la vida cotidiana.
A través del color, la contemplación y una sensibilidad íntima, Cabrera desarrolló una obra en la que la ternura adquiere una fuerza particular. Su trabajo permanece como testimonio de una manera de mirar y habitar el mundo desde el cuidado, la cercanía y el afecto






