La figuración en términos de arte en Bolivia se ha manejado en periodos muy extensos, pero nunca al nivel de llegar al hiperrealismo como se entiende en la posmodernidad.
La obra de Alex Zapata, con marcadas diferencias de los artistas figurativos del siglo 20, pone en debate no solamente los discursos sobre el manejo del material en la pintura y la representación de la realidad a través de esta, sino también el tiempo invertido y así mismo su inevitable transcurso.
En SHOGANAI, Zapata de manera obsesiva se aproxima a la perfección de la representación pictórica, y así con esto busca la aceptación de lo que se entiende como realidad inevitable.
NUBE Gallery presenta esta muestra que representa el regreso de Zapata a la pintura, una muestra sobre la que el artista dice: “Ahora trato de aceptar lo que está fuera de mi control y concentrarme en lo que puedo controlar y dejarlo fluir desde allí”.






